El flujo de localización amplía el paso principal de traducción con etapas opcionales, cada una activable de forma independiente por motor y sobrescribible en cada trabajo:
- Preedición con IA. Un agente de IA depura el contenido de origen antes de traducirlo, para que un único error no se propague a todos los idiomas de destino.
- Revisión humana tras la localización. Envía la traducción a un traductor profesional cualificado. El trabajo queda en pausa en un webhook hasta que se devuelve la revisión.
- Evaluación de IA tras la localización. Contrasta el resultado humano con el glossary, la voz de marca y las instructions del motor.
- Comprobación por retraducción. Traduce el resultado final de vuelta al idioma de origen y lo compara. El agente señala cualquier desviación semántica según su gravedad y ajusta automáticamente si detecta una desviación importante o crítica.
Activa solo lo que necesites y deja el resto desactivado.
